sábado, mayo 29, 2004

Amelie Poulain

A menos de una hora de haber escrito mi primer post... jaja :p

La música me refleja, constantemente busco expresar mis sentimientos de distintas formas, más que expresarlos busco resaltarlos. Es maravillosa la sensación que se produce cuando uno está viendo algo bello y respira hondo para oxigenar más el cerebro y percibir los distintos haces de luz con mayor intensidad y claridad. La sensación producida en mí al escuchar música que esté en sintonía con mis sentimientos es muy similar en intensidad. En este momento la música que me hace vibrar es proveniente del sountrack de Amèlie Poulain --maravillosa película.

En los últimos cuatro meses he disfrutado de todo tipo de sentimientos y he sintonizado, sobretodo, con música proveniente de la inspiración altamente depresiva de un grupo conocido como Muse. Así pues, la frecuencia con que mi vida ha estado vibrando es muy baja, he estado sumergido en una tristeza de intensidad infinita por un momento eterno.

Ahora, parte de ese momento eterno, escuchando el soundtrack de Amèlie reconsidero mi status quo. La tristeza que solía ser la frecuencia representativa de mi vida empieza a cambiar muy lentamente. Cual oruga, he entrado en un estado de metamorfosis. Toda metamorfosis toma un poco de tiempo; en lo personal, ignoro el tiempo que estaré sumergido en ella.
Amèlie...
El estado de metamorfosis y la naturaleza de las frecuencias con que estoy oscilando hoy, son claros indicios de que el resultante del capullo en que elegí sumergirme es una exquisita materialización de toda la ternura y amor por la vida que mi divina alma ha aprendido a experimentar y apreciar.

La pregunta que me hago es ¿Cómo fue que aprendí a disfrutar de todo cuanto me rodea estando yo tan omniosamente triste?

¿Es acaso normal que uno, al sufrir un desamor pueda enamorarse de la vida?

Logre o no responder a mis preguntas... Mi mayor deseo es seguir este camino de redescubrimiento y consumar este estado de amor por la vida y por todo cuanto me rodea.

1 comentarios:

Yolanda dijo...

A mí me parece que es bueno y normal que pese a haber sufrido el desamor te enamores de la vida. Supongo que eso puede deberse a que tras una situación de tensión (ten en cuenta que hablo sin saber nada acerca la progresión de la relación) la propia carga se aligera (en cierta manera), dejando tras de sí una extraña mezcla de serenidad y dolor.