domingo, junio 20, 2004

El Exquisito

Hoy ha ocurrido algo especial...


El inmesurable talento de mi hermana ha podido ser apreciado por muchas personas hoy (yo entre ellas). Gracias al festival de clausura del club para el que empezó a trabajar hace tan solo unos meses, ella ha sido partí­cipe de un show de danza árabe. No me queda más que decir "wow", es la primera vez que la veo bailar una coreografí­a completa y he quedado realmente fascinado por su performance.

En todo caso, ese será tema de algunos otros posts... Sinceramente merece ser vista :)

El show de danza árabe no ha sido lo único que se presentó en el festival --aunque sí­ fue lo único que valió la pena. Entre las demás presentaciones, nos deleitaron con dos muestras de baile de salón, ambas interpretadas por la misma pareja. En la primera pudimos observar un poco de danzón y en la segunda un poco de tango.
Habí­a que observar la cara del hombre al bailar. Puedo decir que pocas veces he visto el reflejo de un goce tan intenso en la cara de una persona. La pasión con la que bailaba ese hombre... Estaba tan enamorado de su arte que sus facciones se acentuaban y, por un momento, uno no sabí­a si la música estaba moviendo al hombre o el hombre a la música.

La palabra exquisito, hoy cobró sentido por primera vez en mi vida... La siento como una palabra suave, como rebanar un trozo de mantequilla con un cuchillo tibio. Ese deslizar, así­ es como uno se siente y se ve al hacer algo apasionadamente.

Tal vez eso es lo que debamos hacer en nuestras vidas, deslizarnos por ella. Tal como lo hace "El Exquisito" cuando baila con aquella señora con aire de recate y porte de singular alcurnia en tiempos de Don Porfirio.

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