viernes, julio 16, 2004

Parricidio


Dolor...
La tensión aumenta
El tono sube a proporciones incoherentes
Las almas se separan por una invisible barrera de orgullo
Las palabras ceden el paso a los gritos
Instantes antes de ser incontrolables
Un rayo de sensatez

Los glassys arden como nunca antes
Un maremoto de estreyas
Acompañado de estruendosos truenos
Finalmente quebranta el infame muro

El líquido estelar se desborda en proporciones bíblicas
Llenando las inmensas grietas del alma
Ah! Cómo quema su salina naturaleza..
Cicatrices cual vetas de plata quedan marcadas eternamente

Es entonces cuando reconozco
Humildemente abro los quemados glassys
Miro hacia arriba felizmente
Y comprendo que he crecido y él sigue ahí.

Gracias por perdonarme, prometo que no será la última.

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