domingo, agosto 08, 2004

Después de la Tormenta

Abro los glassys, luz. Cómo lastima en las pupilas después de haberlas tenido cubiertas por tantos ciclos. Primero blanco, es todo lo que alcanzo a percibir, blanco y una terrible jaqueca... Después azul, ah, hermoso azul... Puedo vislumbrar algunas cosas a mi rededor y todas con tranquilizantes tonalidades de azul.

Empiezo a tomar consciencia de mi mismo. Primero, obviamente, los glassys. Después siento la cabeza (gracias a la jaqueca) y el resto de mi cara, seguida por el cuello, los brazos, manos, el tronco y así hasta llegar a los dedos de los pies.

Entonces recuerdo que alguna vez todo mi cuerpo estuvo cubierto de heridas y, al no sentir dolor, las yemas de mis dedos, como con mente propia, empiezan a recorrer mi piel en su búsqueda. Con ayuda de los glassys encuentro algunas huellas de lo que solían ser abismales llagas ahora lavadas por gotas de diamante y cauterizadas con flameantes relámpagos...

¿Cómo llegué aquí?

...Volteo a mi rededor y descubro que soy un náufrago, he revivido en una tierra hasta ahora desconocida para mí. Es mi cuerpo, y ya no soy yo. Me ha sido concedida una segunda oportunidad. Ahora comprendo que no puedo morir.

2 comentarios:

akira dijo...

Saezuri
Takamari qwari
Shizunarinu.

El gorjeo
se eleva, se acaba,
se hace el silencio.

Takahama Kyooshi.

Saludos... ::::akiRa sUnSHiN::::

Xquenda dijo...

Bravo!! me imagine toda la escena, la confucion al pricncipio y la desperacion de saberse renacido con el karma de saberse inmortal.