domingo, octubre 31, 2004

Hasta dónde podemos llegar?

A manera de diario --algo distinto en este bló-- os relato una pizca de mi vida cotidiana...

Bien, hace shá unos meses (como cuatro) que mi vida dio un pequeño giro, al dejar el seno materno para aventurarme a la vida con mi padre. He de aceptar que el ambiente familiar que vivo aquí es muy agradable, finalmente tengo una familia grande, tíos, primos por doquier... Todos muy unidos y viviendo el dicho: "La sangre es más pesada que el agua".

Por supuesto, no todo es miel y hojuelas, he cambiado una vida con un ambiente familiar frío, rígido, desunido... Por un ambiente unido, cálido, de buen humor... ¿El costo? Los prejuicios no se hacen esperar, la mujer es mal vista en esta familia, no existe una lo suficientemente buena --el machismo inculcado por mi abuela es sencishamente increíble--, vivo bajo el régimen de "no desperdicies ni una migaja" así que debo dejar los platos limpios al terminar de comer --algo que, por mi educación anterior, me parece de muy mal gusto y con un carácter un tanto "somos muertos de hambre"--, y lo peor de todo es... Aún no puedo creer la repugnante suciedad en la que me he sumergido, la parte buena: he comprobado que es posible vivir comiendo en platos sucios, es posible comer usando manteles llenos de manchas de hace días, es posible respirar el mismo aire pestilente a viejo, a ropa y camas no lavadas y no oreadas en años (literalmente años), es posible reusar servilletas y cubiertos...

Hace unos años supe que me tocaba vivir en austeridad... Si bien esto no es precisamente austero, es como vivir en una cultura de miseria; no falta el dinero, no falta la comida, el techo o el cobijo. No obstante, parece que nadie se ha dado cuenta.

Mi realidad empieza a tornarse bastante insufrible, cada vez tengo menos ganas de convivir a la hora de la comida, de soportar que mi abuela se la pase hablando mal de mi hermana sólo porque ella sí sabe hacerse respetar, de soportar comer con manteles manchados, con miradas tajantes de "acábate hasta la última migaja y la última cucharada de caldillo"...

2 comentarios:

Naunet N. dijo...

Fragmento del libro "Practicando el poder del ahora" de Eckhart Tolle. Pag. 35
"Las dimensiones intemporales estan acompañadas por otro tipo de conocimiento que no "mata" el espíritu que habita en cada criatura y en cada cosa. Un conocimiento que no destruye la sacralidad y el misterio de la vida, sino que muestra un profundo amor y reverencia por todo lo que es. Un conocimiento del que la mente no sabe nada."

Shiva la DESTRUCTORA bitchier than ever dijo...

ay guru, que asco de familia me vomito me vomito!!
como es posible que te tengas que acabar hasta la ultima migaja!! eso es lo mas atroz e inaudito porfavor que esto no siga me siento muy mal, "accidentalmente" tira un poco de leche en el piso por donde pasa tu abuela no hay otra solucion ya basta!!!