jueves, octubre 07, 2004

Ich verlasse heut ihR.Herz

Tras los velos de Maya se escondía, virtuoso, el destino del pequeño luminoso. Una decisión fue todo lo que se necesitó para ahondar un poco en él, una decisión la que marcase el final del camino.

¿O sería éste el principio?


Hermosa, mágica, en fatal hechizo lo encerró. Aquél que controla su propia vida, aquél que cambia al universo con su simple existir, hoy, aquel se ve varado en un universo de colores y bellas experiencias jamás antes conocidas por su alma de árbol.viejo y solitario. No obstante, también hoy, todo acaba, el ciclo se cierra

El inicio de un nuevo ciclo


Tras un suspiro, el lobo vuelve a su origen; amable soledad, siempre ha sido tan buena anfitriona para él, siempre le ha acompañado en sus momentos de grandeza y en aquellos en los que, más que nunca, se sabe vivo.

¿Qué es una hora para un ser que cuenta con vida infinita?


Realmente, el único vestigio de vida está en el lobo. En el universo del Sol, sólo él está vivo, todo lo demás es efímero, pasajero. No hay experiencia que sea permanente, no hay sabor, olor, o cualquier otra cosa que se equipare a su propio sentir. Lo único con lo que el lobo puede contar es consigo mismo, es lo único que es realmente permanente.

Comí un chocolate cuyo sabor me fascinó, momentos después de ingerirlo éste desapareció

1 comentarios:

Naunet N. dijo...

Que no es todo que un tiempo proceso en el camino infinito del eterno caminar