viernes, enero 14, 2005

Dein Mund

Nada en el universo --léase: mi universo-- es comparable con la dicha que derraman tus labios.
La alegría cobra un nuevo significado en tu sonrisa y articulas amor y sensualidad en cada una de las palabras que pronuncias...

Te quiero.
Pero no como un amigo quiere a una amiga;
No como un niño quiere a su perro
O como un padre a su hijo...

Te quiero como sólo a una pareja podría yo querer,
Te quiero de esa extraña forma que me hace saber con certeza que puedo compartirlo todo contigo y para siempre.
Te quiero a pesar de la distancia
Te quiero tanto que el tiempo no significa ningún tipo de obstáculo...

Sólo hay algo que quiero más que a tí y ese algo soy yo.

Así pues, amor mío... Si en algún momento este amor que me dicta a permanecer a tu lado por siempre me causa algún tipo de sufrimiento... Éste tendrá que terminar...

1 comentarios:

Anónimo dijo...

Irónicamente o no... heme aquí. No soy un visitante regular, pero quizá el destino, sí, el "destino", me trajo aquí. Me gusta la penúltima línea del escrito, así lo veo yo... aunque a veces lo olvidamos, aunque a veces "ese sentimiento" nos hace olvidar todo. Pero tienes razón... y en verdad es extraño que hoy la visita haya sido mía, tenga relación y me agrade...

Nny.

PD. Espero ya estés mejor... o de mejor humor, mejor dicho :P