martes, junio 07, 2005

Che voi? (parte III)

Me voy a aventurar un poco con este post para ejemplificar aún mejor lo que quiero transmitir...

Remontémonos al Jardín del Edén. Supongamos que no hubo manzana, Dios Padre les dijo a Adán y Eva que tenían de dos sopas, o dos opciones:

O se quedan como fueron creados originalmente --sin ciencia, con una consciencia común que los ayuda a no darse cuenta de su separatidad con los demás seres... O buscan la individualidad, la ciencia, la enfermedad...

También supongamos que no hubo serpiente --ésta fue creada como un chivo expiatorio a quién adjudicarle la responsabilidad que, originalmente, le corresponde a Adán y Eva--, el culpable de la decisión fue el humano en sí, quien, gracias a su libre albeldrío, tiene el poder de decidir qué camino tomar.

Finalmente, podemos cambiar la interpretación cambiando la palabra arcángel por entidad --un ente está compuesto por uno o más seres--, en el tipo de ser que es Lucero...

Así, abusando un poco del lenguaje, podemos ver que hay muchas coincidencias entre lo que es Lucero y lo que es Adán --Adán, de su homónimo en árabe que quiere decir: humanidad.

Ahora quisiera excediendo un poco el uso de mi modesta naturaleza de culturoso y citar lo siguiente para ejemplificar --me encantan los ejemplos-- aún más mi punto...

Bien es sabido que el diablo, para convencer a su presa humana de venderle su alma, ofrece poder, sexo, felicidad y conocimiento en sus pactos.

"Entonces, con una voz cuya dulzura no podría compararse a la más deliciosa de las músicas, me dice:
--¿He hecho feliz a mi Álvaro como él me ha hecho a mí feliz? Pero no, todavía soy yo la única feliz: él lo será, quiero que lo sea; lo embriagaré de delicias, lo colmaré de ciencias, lo elevaré al pináculo de las grandezas. ¿Querrás, corazón mío, querrás tú ser la criatura más privilegiada, someter conmigo a los hombres, los elementos, la naturaleza entera?"
*


No obstante, no es el hombre ya el ser más poderoso sobre el mundo? Adán ya somete a los hombres a los elementos y la naturaleza entera --o casi entera.

*Fragmento de El diablo enamorado de Jacques Cazotte

jueves, junio 02, 2005

Che voi? (parte II)

Así pues, Lucifer, el príncipe del aire, desciende del Reino de Los Cielos a su propio reino, el Infierno. Desde ahí, espera a que su tiempo llegue para tomar posesión de la Tierra y los seres que la habitamos.
En el intermedio, no obstante, se reconoce que el príncipe del aire no resalta por su paciencia y hace variados intentos por tentar a la humanidad a unírsele, a pecar y a venderle su alma. En la historia tenemos varios ejemplos como aquellos que han sido poseídos, los que han ofrecido su alma a cambio de éxito material --dinero, mujeres, poder--, tentaciones y más...

A Belcebú le son adjudicadas muchas características como la traición, la cobardía, la deshonestidad... Entre ellas se encuentra el miedo. Siendo éste la causa de muchas acciones tomadas por él para engañarse y hasta deslindarse de responsabilidades...
Una manifestación de este miedo se puede encontrar en la acción de buscar culpables.

-->Espacio utilizado para que pienses un poco en lo que has leído hasta ahora<--


Lucero es la creatura más bella, perfecta, poderosa, talentosa, ávida por conocimiento, pecaminosa... de entre las de Dios Padre.

Lucero, en su vergüenza, al saberse derrotado y consciente de que ha deshonrado a su padre, se engaña a sí mismo, busca un culpable a quién adjudicarle todos aquellos defectos que lo hacen diferente de sus hermanos y que lo impulsaron en un principio (y todavía lo hacen) a sublevarse, y a vivir en conflicto. Al no encontrar un culpable, crea uno, mintiéndose a sí mismo lo nombra y lo convierte en el chivo expiatorio de todas aquellas acciones que él considera que no son propias de una creatura merecedora del reconocimiento y del orgullo de su padre. Su creación recibe entonces muchos nombres, el primero --muy a la Dr. Jeckyll y Mr. Hyde--: Lucifer.

Una sola entidad, dividida en dos polos, uno bueno y uno malo. Un caso crítico en el que ambos se saben uno solo; no obstante, la buena niega a la mala y se auto-engaña con la idea de que son dos separadas.

miércoles, junio 01, 2005

Che voi? (parte I)

Sin duda me resulta curioso...

En la mitología occidental --específicamente judío-cristiana--, todo aquello que es causa de sufrimiento, es decir, todo aquello que juzgamos como "malo" u "oscuro" le es achacado a una sola entidad: El Diablo.
Por otro lado, todo aquello que es causa de felicidad, virtud, "santidad", "luz" es propio de la contraparte: Dios.

No obstante, remitiéndome a lo que está escrito en la "sagrada" Biblia (cualquiera de sus versiones) --específicamente en el viejo testamento--, Dios y el Diablo no son contrarios --para ser contrarios es necesario en principio, ser iguales. En realidad, Dios es creador del Diablo, o su "Padre" si lo queremos ver así.

En un tiempo, Dios Padre creó una serie de seres que nosotros llamamos ángeles y arcángeles. Todos con características diferentes (es decir, individuos); de entre ellos podemos destacar a Lucero. Si alguien sabe del tema podrá corregirme, o bien estar de acuerdo conmigo.
Lucero es, de entre las creaturas de Dios Padre, el más bello, el más talentoso y el más fuerte; y también el primer ser en tener sentimientos tales como la codicia, envidia, soberbia, vanidad... Sentimientos creados también por Dios Padre pero presentes, hasta el momento, sólo en Lucero.
Así pues, Lucero, arrogante, siente que algo no está bien --es obvio, él es una pera viviendo entre un bonche de manzanas--, y creyéndose suficientemente poderoso, se subleva con la intención de imponer un nuevo orden. Un orden en el que sus hermanos se parezcan a él y pueda así sentir que pertenece al grupo.

Habiendo desafiado a Dios Padre y a todos sus hermanos, y viéndose su orgullo destrozado al no poder imponer su voluntad, Lucero se ve obligado al exilio; convirtiéndose así en Lucifer, la semilla del mal y, al mismo tiempo, el primer ser con libre albeldrío...

hold me

La parte buena es que sé que de no haber conocido tu amor... No lo extrañaría...